El SEO o posicionamiento orgánico en buscadores es una herramienta del marketing digital indispensable para tener visibilizar en Internet. En pocas palabras, es lo que permite que tu página web se encuentre entre los primeros resultados de Google. Ya que incrementa en gran medida el número de visitantes y conversiones a clientes finales. Si quieres saber más, en la entrada de hoy vamos a hablar de los distintos tipos de SEO que existen en la actualidad.

 

SEO On-Page

El SEO On-Page concentra todas las actuaciones que podemos llevar a cabo desde el propio sitio web para mejorar la visibilidad. Como, por ejemplo, la limpieza de códigos, la optimización de la estructura web o la URL, el uso de las palabras clave o los enlaces internos.

Es una disciplina muy dinámica, ya que Google cambia sus criterios de SEO cada cierto tiempo y requiere una constante actualización de los conocimientos. Pero también es fascinante, ya que nos permite desarrollar diversas estrategias para darle un gran impulso a nuestro negocio.

Dentro del SEO On-Page estarían todas las optimizaciones de posicionamiento interno, que es lo que se conoce como SEO Whitehat. Es decir las acciones necesarias para dejar lista tu web de cara a buscadores. Y también algunas técnicas propias del SEO Blackhat, como es el caso del Keyword Stuffing o el Cloaking.

Pero en general, cuando hablamos de esta modalidad, nos referimos a las estrategias que cumplen con las normas de Google y no nos penalizan. Además, destacan por tener resultados sólidos a largo plazo. Por lo que invertir en especialistas en SEO para tu página web casi siempre sale rentable.

 

SEO Off-Page

Aunque comparte los mismos objetivos, el SEO Off-Page se encarga de realizar mejoras en la visibilidad fuera del sitio web, siendo otro de los tipos de SEO que existen. Esto es debido a que el algoritmo que usa Google, además de tener en cuenta la optimización de tu web o el número de visitas, también utiliza los enlaces como una de las principales fuentes para determinar el posicionamiento.

¿Cómo podemos crear esta red de enlaces? La mejor opción es sin duda crear un blog con contenido de calidad que actualices cada cierto tiempo. Al mostrar información interesante le darás un valor añadido a tus productos o servicios, algo que favorece la atracción de los usuarios.

Y si te conviertes en una autoridad sobre la materia, otras webs de relevancia comenzarán a enlazarte. Esto es esencial para el desarrollo de estrategias de linkbuilding orgánicas, ya que el Black Hat cada vez está más penalizado y perseguido por parte de los motores de búsqueda.

Y por último, pero no menos importante, el SEO Off-Page también aprovecha todas las posibilidades de las redes sociales. Que en la actualidad supone el mejor escaparate para tu marca y tiene unas posibilidades de viralización muy altas.

 

SEM, la alternativa de pago

Como hemos visto, el SEO se basa sobre todo en el posicionamiento orgánico de nuestra web, es decir, sin utilizar programas de terceros o técnicas que el algoritmo de Google podría detectar como fraudulentas.

Sin embargo, existen otras alternativas como el SEM o mercadotecnia en buscadores, que nos permite incrementar la visibilidad a través de campañas de enlaces patrocinados de pago. El ejemplo más popular en la actualidad es Google Ads, plataforma que funciona mediante un sistema de pujas que determina el coste por clic (CPC) de cada anuncio.

El SEM es un excelente método para complementar el SEO, ya que aproximadamente un 40% de las pymes lo utilizan en la actualidad con resultados positivos. ¿Por qué no usarlo como herramienta principal? Pues debido a su coste y al hecho de que todos los resultados obtenidos desaparecerán en cuanto dejemos de invertir.

Esperamos que ahora te quede mucho más claro qué tipos de SEO existen y así conozcas las diferencias.

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