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      Si quieres que tu sitio web tenga éxito, no te quedará más remedio que adaptarlo a los gustos de los usuarios. Y también llevar a cabo tareas de SEO para garantizar que aparece en los primeros puestos de la búsqueda. Para ello, existen un montón de herramientas disponibles en la actualidad, pero pocas son tan eficaces como Google Search Console.

       

      ¿Para qué sirve Google Search Console?

      Este software gratuito de Google proporciona una serie de herramientas para monitorizar nuestra página y optimizar su visibilidad. Al principio, estaba diseñada para webmasters, pero en la actualidad no es necesario saber nada de programación para sacarle todo el partido.

      ¿Qué podemos hacer? Pues analizar todos los datos para mejorar el posicionamiento orgánico de la web, así como el tráfico para obtener un punto de vista distinto al de Google Analytics. Sabrás lo optimizado que está tu sitio en ordenadores y dispositivos móviles, las palabras clave que mejor se posicionan y los enlaces más rentables.

      También estarás al día del contenido que más visitas tiene tu web y tendrás todos los datos imprescindibles para detectar problemas de seguridad. Finalmente, pero no menos importante, podrás medir la tasa de conversión a clientes finales. Para así cambiar tus estrategias de venta si no son las correctas.

       

      Dar de alta y verificar tus webs

      Si quieres comenzar a usar este software de análisis, primero tienes que entrar en la página oficial de Search Console y dar de alta tu web. Te recomendamos que los hagas a través de tu cuenta de Google con el correo de Gmail. Ya que además de ser más cómodo, disfrutarás de servicios exclusivos y gratuitos.

      Una vez que te has logueado, podrás introducir el dominio o la URL de todas las páginas que quieres analizar. Simplemente añade la dirección y pulsa en el botón Añadir una propiedad. En el siguiente paso nos pedirá que verifiquemos que la web es nuestra. Para ello tenemos varias opciones, aunque Google nos aconseja que descarguemos un archivo .html y lo subamos a la web.

      A continuación, entra en CPanel, Administrador de archivos y «Public html». Elige el archivo que acabas de descargar, que por norma general tendrá el nombre de Google seguido de una serie de números y letras. Y finalmente, pulsa en el captcha y clica en Verificar. Si no hay ningún problema, tu dominio estará verificado y listo para funcionar.

       

      Utilizando el panel de control de Search Console

      Elige una de las propiedades que has creado. Verás como aparece un menú en la parte izquierda de la pantalla y un resumen de la web a la derecha. El resumen está dividido en novedades, errores de rastreo, analítica de búsqueda y estado del sitemap. Puedes pulsar sobre cada una de estas secciones para ver información más detallada. En cuanto al menú, tenemos 5 apartados:

      • Datos estructurados: aquí comprobarás si hay algún error en tus datos estructurados, que son fragmentos de código que ayudan a nuestra página a posicionarse en los motores de búsqueda. Optimizar estos datos es esencial para incrementar el CTR o número de clics.
      • Tarjetas enriquecidas: estos elementos sirven sobre todo para mostrar los resultados de búsqueda de Google. Si no tienes ninguna tarjeta enriquecida, la propia herramienta te muestra las instrucciones para crearla.
      • Marcador de datos: si no tienes conocimientos de programación en HTML, esta opción nos permite añadir datos estructurados para apps, así como artículos de noticias y todo tipo de contenido multimedia. Solo hay que pulsar en Iniciar marcado, añadir la URL y seleccionar el tipo de datos que quieres destacar.
      • Mejoras de HTML: este apartado es muy útil para descubrir si nuestras meta descripciones son demasiado cortas, largas o están duplicadas. Así como el estado de las etiquetas y títulos, con consejos para que sean más informativas.
      • Accelerated Mobile Pages: y por último, Google Search Console permite usar un software libre denominado AMP, que nos ayuda a cargar nuestras páginas webs más rápidamente y facilita que sean responsive. Es decir, que se visualicen correctamente en teléfonos y otros dispositivos móviles.